La secretaria general de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Elena Pérez Payo, ha subrayado que el Gobierno regional ha hecho una importante apuesta con este Centro Tecnológico del Huevo que va a suponer una inversión de más 4,5 millones de euros y cuenta con financiación FEDER.
Este proyecto será un referente en el ámbito de la investigación relacionada con el huevo y la avicultura y tendrá como objetivos mejorar la sanidad animal y la seguridad alimentaria; reforzar la trazabilidad y la calidad del producto; desarrollar proyectos de I+D+i; elaborar mapas epidemiológicos y diagnósticos avanzados y acompañar la transición hacia sistemas de producción sin jaulas.
Marchamalo (Guadalajara), 6 de abril de 2026.- La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural y la Asociación Regional de Avicultores de Castilla-La Mancha (AVICAM) siguen avanzando en la construcción del Centro Tecnológico del Huevo en Marchamalo, “una infraestructura destinada a mejorar la sanidad animal, la calidad del producto avícola y promover la innovación tecnológica mediante proyectos de I+D+i” según ha señalado la secretaria general de la Consejería, Elena Pérez Payo, que ha visitado recientemente las obras del centro.
Ubicado en Marchamalo (Guadalajara) junto al Centro de Investigación Apícola y Agroambiental, cuenta con financiación FEDER y será el primer espacio especializado en I+D+i para el sector del huevo en el que Castilla-La Mancha es líder nacional.
Las obras comenzaron en diciembre del año pasado y y avanzan a buen ritmo ya que se ha ejecutado aproximadamente el 22 por ciento. En ese sentido, la secretaria general ha subrayado que “el Gobierno regional ha hecho una importante apuesta con este Centro Tecnológico del Huevo ya que va a suponer una inversión de más 4,5 millones de euros y cuenta con financiación FEDER”.
Este proyecto será un referente en el ámbito de la investigación relacionada con el huevo y la avicultura y tendrá como objetivos mejorar la sanidad animal y la seguridad alimentaria; reforzar la trazabilidad y la calidad del producto; desarrollar proyectos de I+D+i; elaborar mapas epidemiológicos y diagnósticos avanzados y acompañar la transición hacia sistemas de producción sin jaulas, donde Castilla-La Mancha ya es líder nacional gracias a sus inversiones y ritmo de reconversión. Junto a ello, representará oportunidades para el crecimiento del consumo y de los sistemas cage-free así como la expansión de ovoproductos y de la comercialización en los mercados nacionales e internacionales.