La ruta, que transcurre por la zona más montañosa y abrupta del Parque Nacional, permite disfrutar de bellos paisajes, de bosques típicamente mediterráneos (sobre todo encinar en la parte de menor altura y rebollar en la parte de mayor) y, al ser una de las zonas más húmedas del Parque Nacional, de algunas especies más propias de lugares más septentrionales (tejo, acebo, abedul…) y de las preciosas cascadas del Chorro y la Chorrera Chica. Si se llega al Rocigalgo, máxima altitud de los Montes de Toledo con 1448 m, se pueden disfrutar de amplias panorámicas del Parque Nacional. Como llegar: A la caseta de información que marca el inicio de la ruta se accede tomando un desvío cerca del punto kilométrico 16 de la carretera CM-4155, de las Becerras, aproximadamente a 10 km de Los Navalucillos. A partir de este desvío se bajará en coche por una pista de tierra hasta el río, pasado el cual se girará a la izquierda para seguir recto y, en unos cinco minutos, llegar a la caseta, donde existe un pequeño aparcamiento.
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Este sendero une dos pintorescas aldeas del municipio de El Cardoso de la Sierra, representativas de la arquitectura serrana en el Parque Natural: Bocígano y Colmenar de la Sierra. El recorrido, de gran valor paisajístico, discurre entre valles y laderas cubiertas de robledales, estepares, pastizales y encinares adehesados, con buenas vistas del Valle del Berbellido, los cordales montañosos del Macizo del Lobo-Cebollera y la Sierra de La Puebla. A medida que avanzamos por un viejo camino de herradura bajo la sombra de los robles y junto a los restos de antiguos muros de piedra seca, la tranquilidad de estos paisajes ganaderos y serranos acompaña nuestros pasos. Es una ruta que invita a disfrutar del silencio, interrumpido solo por el murmullo del agua y el canto de las aves. A mitad de camino, el paso junto al río Berbellido ofrece un remanso fresco y fotogénico, mientras que el final en Colmenar de la Sierra sorprende con su pequeño núcleo urbano y su encanto rural. Una experiencia ideal para quienes buscan conectar con la naturaleza y la historia de estos pueblos serranos.
El sendero PR-GU 19 es una de las rutas más emblemáticas y montañeras para alcanzar el Pico Ocejón, partiendo desde la pintoresca localidad de Almiruete, una de las más representativas de la arquitectura negra en pleno Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara. El recorrido asciende por senderos de montaña que atraviesan bosques de robles y pinos, para después abrirse a zonas de jarales, pastizales y crestas rocosas de cuarcitas con vistas cada vez más espectaculares. Durante la subida, el horizonte se amplía, permitiendo contemplar los valles del Sorbe y del Jarama, las cumbres de Tornera-Centenera y del Macizo del Lobo-Cebollera y, en días despejados, incluso la Sierra de Guadarrama. El tramo final, más exigente, conduce hasta la cima del Ocejón (2.049 m), un mirador natural privilegiado que recompensa el esfuerzo con panorámicas de 360º. La bajada sigue el mismo trazado, ofreciendo nuevas perspectivas del paisaje. Una ruta perfecta para senderistas habituados a desniveles y amantes de la montaña que combina naturaleza, esfuerzo y vistas inolvidables.
La segunda etapa del GR 167 recorre un paisaje variado de la Sierra Norte de Guadalajara, uniendo las localidades de Condemios de Arriba, Valdepinillos y Cantalojas. El itinerario sigue pistas forestales, senderos y tramos de ribera, atravesando pinares, prados y zonas de monte bajo. Uno de los puntos más singulares es la junta de los ríos, donde las aguas de los ríos de la Hoz y Sorbe se encuentran formando un rincón de gran belleza natural y valor ecológico. Más adelante, el camino asciende entre pedreras por el Valle del Sorbe, al pie de la Peña del Osar, atravesando un paraje inalterado, de naturaleza espectacular, hasta llegar al Castillo de Diempures, vestigio medieval que vigilaba los pasos entre valles. El tramo final se adentra en el entorno de Cantalojas, con su arquitectura serrana y vistas al Pico de La Buitrera que cierra el Valle del Lillas y cobija al Hayedo de Tejera negra. Esta etapa, de dificultad moderada, combina historia, naturaleza y tradiciones, siendo ideal para quienes buscan un recorrido variado por uno de los rincones mejor conservados del Parque Natural.
Esta ruta circular parte del pintoresco pueblo serrano de Prádena de Atienza y recorre un tramo de la Sierra Norte de Guadalajara donde el agua, la geología y el patrimonio etnográfico se dan la mano. Siguiendo las marcas de los senderos GR 167.1 y GR 167, el itinerario nos lleva a través de un mosaico de praderas, jarales, robledales y bosques de ribera, hasta un rincón muy especial: las juntas de los ríos Bornova y Pelagallinas. En este punto, las aguas claras del Pelagallinas se abrazan con las del Bornova, bajo la cubierta de las alisedas mejor conservadas de la provincia de Guadalajara, formando un paraje de gran valor ecológico y paisajístico. El camino ofrece amplias vistas de la Sierra del Alto Rey y del barranco en pizarras del Bornova. La vuelta a Prádena se realiza por un precioso camino de herradura que conserva el trazado tradicional, salpicadas de muros de piedra seca y pastizales que recuerdan la vocación ganadera de la zona. Buena prueba de ello es el poblado de las Majadas del Bornova, con restos de las viejas taínas de pizarra en que se guardaba el ganado.
Recorrido completo de 16,2 kms de ida y vuelta de dificultad baja, subceptibe de ser recortado a voluntad. Transcurre por el camino del Monte de U.P. nº2 “La Cereceda” desde el aparcamiento y descansadero de la ruta del Quijote junto al campo de Futbol, o bien remontando y desde el aparcamiento de las pinturas de La Batanera, entrando por el Collado de los Lobos al Valle del Cereceda y recorrerlo hasta coronar en el Collado de las Escorias a 7 kms donde decidiremos un recorrido circular en sentido o en otro, (describimos a derechas) continuando por el camino principal hasta el collado de Gavilanes o puerta de Valmayor, donde existe la posibilidad de conectar con la RUTA Nº 6 “LAS ESCORIAS-LA BAÑUELA”, o girar a la izquierda para tomar el ramal que nos conducirá a la fundición de las Escorias de principios del Siglo pasado que la atravesaremos por dicho camino incorporándonos al camino de Pajares, tomándolo a izquierdas ignorando el camino a derechas para cruzar el arroyo de Nueveveces y remontar de nuevo al collado de las Escorias, donde regresaremos por el mismo camino de ida hasta llegar al punto de partida.
Desde la Mina de los Pontones, ruta lineal que invita a recorrer la ribera del río Jándula, pudiendo iniciarse desde el encantador pueblo de Solanilla del Tamaral o desde el pK 1,100 de la carretera CR 5002, que conecta Solanilla del Tamaral con Hoyo de Mestanza. La ruta se solapa con la PR-CR 73 en algunos tramos y sigue un camino de bajada hasta llegar a la antigua boca minera. Desde allí, continúa por la ribera del río Jándula hasta alcanzar la antigua entrada a la mina. Con una longitud de aproximadamente 3,34 km desde la llegada a la cota del río, la ruta presenta un grado de dificultad bajo, ideal para senderistas de todas las edades y niveles. Destaca especialmente por su belleza natural, especialmente en el estrecho de Río Frío, también llamado Hoz del Chorrilo, un enclave de gran atractivo paisajístico y geológico. Es importante tener precaución durante el recorrido, ya que en ningún momento se debe salirse de la ruta señalizada debido a la presencia de numerosos puntos de aireación en las galerías de la mina, que pueden ser peligrosos. El entorno que rodea la ruta incluye las aldeas de Solanilla del Tamaral y Hoyo, que forman parte de Mestanza. Estas zonas conservan intacto su carácter auténtico y su paisaje original, reflejo de la historia y tradición de sus habitantes. La zona mantiene vivo el espíritu de sus habitantes a través de humildes huertos con árboles frutales y pequeños hatos de ganado, que aportan un carácter rural y auténtico. El paisaje privilegiado que rodea la ruta hace de este recorrido un lugar perfecto para practicar senderismo y disfrutar de escenarios naturales tan encantadores como: La Hoz del Chorrillo y el Peñón Horadado del río Jándula, a su paso por las minas de los Pontones. La Hoz del Jándula. El paraje de los Cerros Tontos, cercano al pueblo, accesible por caminos públicos donde se puede observar la fauna y flora autóctona en estado salvaje que nos conduce a la ruta del río Robledillo. Este recorrido es ideal para quienes buscan disfrutar de la naturaleza, la historia y la tranquilidad en un entorno privilegiado, con la seguridad de que su belleza y autenticidad permanecen intactas.
En la subida desde el Valle de Alcudia al coronar el Puerto de Niefla dejamos la N-420 por el acceso de las antenas por el que no pasaremos y girando al sur encontramos el aparcamiento con los carteles del Parque Natural y el Informativo de Rutas, donde dejaremos el coche. La ruta comienza en la puerta peatonal junto a la cancela del Monte de U.P. La Garganta , según el cartel "Túnel del Horcajo 4,7 kms" bordeando al principio el enclavado de la antigua estación de Fuencaliente por un acceso habilitado al norte para proseguir hasta el final por el trazado de la antigua via estrecha del tren por trincheras y terraplenes que en ningún momento deberán ser abandonados por peligro de caida. En cada cruce de caminos del monte de U.P. existe una baliza que señaliza el trazado correcto. La ruta es suave tanto de bajada como de subida muy apta para bicicleta de montaña. Al terminar se enlaza con la entrada del Túnel del Horcajo.
Este itinerario comunica las localidades de Montalbo y El Hito, discurriendo por las proximidades de la laguna de El Hito. Se trata de un sendero de 6 km (ida) que se puede realizar en ambos sentidos, comenzando desde cualquiera de las dos localidades. Saliendo desde Montalbo, comienza el sendero en un mirador desde el que se contempla una panorámica de la laguna, equipado con mesas interpretativas y unos binoculares. Bajando hacia la laguna encontramos un tramo de sendero botánico, en el que unos paneles nos ayudan a identificar las plantas típicas zonas salinas y esteparias que crecen en los eriales y en las propias cunetas. Junto al sendero botánico existe un observatorio de aves construido como los chozos tradicionales de la zona. Tenga en cuenta que la laguna de El Hito es estacional, es decir que está seca desde finales de la primavera hasta finales de otoño, no habiendo aves acuáticas mientras está seca. Tras el observatorio el sendero nos conduce al mirador de la localidad de El Hito, también equipado con mesas interpretativas y binoculares.
Este breve sendero, de 4 km ida y vuelta y baja dificultad, conduce a uno de los paisajes más icónicos del Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara: la Chorrera de Despeñalagua. La ruta sigue el cauce de “El Cacerón”, una acequia o reguera ideada a finales del siglo XIX por un vecino de Valverde, el Tío Agapito, quien, a pico y pala, excavó una cacera para llevar el agua desde la cascada a los huertos del pueblo. El trazado del sendero parte de las eras del pueblo, con vistas al Pico Ocejón, y atraviesa huertos, castaños y robles antes de ascender por laderas de brezos y retamas. El destino es una imponente cascada de 120 metros, formada por la caída del arroyo de La Chorrera sobre un banco de cuarcitas que generan un espectacular escarpe. Este enclave, incluido en la Geo-ruta 2 del Parque Natural, ofrece un espectáculo natural en cualquier época, con especial intensidad en primavera y tras la época de lluvias.
El sendero parte de la pedanía de Ballesteros, en el término municipal de Villar de Olalla. Al llegar a la pedanía desde Villar de Olalla hay una pequeña explanada donde se puede dejar el coche, y un panel interpretativo con las características generales del espacio y del sendero. Una baliza nos indica el inicio del sendero, que comienza bajando junto a un huerto solar. Siguiendo las balizas nos acercamos a una de las lagunas del Ranal. Al volver al camino principal vemos un panel sobre la fauna de la reserva natural. Al final del sendero otro panel nos explica la geología, a la orilla de una laguna permanente y muy profunda. El recorrido desde el aparcamiento al panel de geología es de 1.320 m. El sendero es de ida y vuelta, por lo que la longitud total es de 2.620 m. En verano, es aconsejable no hacer este sendero en las horas centrales del día ya que no hay sombra ni fuentes, y puede hacer mucho calor.
Desde cualquiera de los abrigos de pinturas rupestres siguiendo las señales de dirección se recorre este recorrido que combina parte de senda habilitada en el inicio de los dos extremos, con un camino de servicio del monte de UP "Dehesa Boyal" junto al cerramiento cinegético. Partiendo desde Peña Escrita se cruza el Barranquillo de Las Piedras remontando por la senda completamente marcada hasta coronar en el camino de servicio en un collado desde el que descendemos hasta llegar a la bifurcación señalizada con dos flechas direccionales para atravesar la puerta peatonal que nos desciende hasta el abrigo de La Batanera, en un recorrido de baja dificultad.Una opción es combinar la ruta nº10 " Las Lastras-La Batanera" dejando el vehículo en el aparcamiento de esta, para una vez recorrida enlazar con la nº11 ahora habilitada y una vez en el abrigo de Peña Escrita descender por la pista asfaltada para realizar un recorrido circular.