SEGÚN AREVALO, EL CIFOS DA RESPUESTA A LAS PRINCIPALES PREOCUPACIONES SOCIOSANITARIAS DE LOS JÓVENES
La directora general de Salud Pública y Participación, Rosario Arévalo, ha presentado hoy en Ciudad Real las actividades del CIFOS, Centro de Información, Formación y Orientación Sociosanitaria para Jóvenes, un servicio que empezó a funcionar el año pasado en Ciudad Real y que pretende dar respuesta a las principales preocupaciones que en materia sociosanitaria plantean los jóvenes, explicó.
Entre estas inquietudes destacan las relacionadas con las enfermedades de transmisión sexual y las relaciones sexuales, si bien se da cabida a otros aspectos como los hábitos alimentarios, las habilidades sociales o la prevención de drogodependencias.
Según destacó Arévalo, CIFOS responde directamente a estas dudas personales de los jóvenes garantizando su privacidad, actuaciones en las que cobra una especial relevancia la metodología y el transmisor de la información, ya que los jóvenes tienden a rechazar el cambio intergeneracional. Por eso, desde el CIFOS se optó porque fueran técnicos jóvenes los que respondieran a los demandantes de ayuda, en este caso también jóvenes.
La orientación y el asesoramiento a jóvenes se realiza, indicó, a través de teléfono, correo ordinario y electrónico o en las consultas presenciales que se establecen en el centro. La actividad más demandada es la realización de talleres en institutos y colegios, tanto para alumnos como para padres.
También se lleva a cabo el efecto multiplicador por el que se forma a profesores para que puedan transmitir información adecuada, ya que los propios docentes reconocen tener grandes dudas, tanto en la metodología a plantear como en los conocimientos teóricos. Así, en Castilla-La Mancha se han programado realizado 192 talleres que han llegado a 4.100 jóvenes además de las 283 escuelas de padres y madres.
La directora general de Salud Pública y Participación está convencida de que, si el CIFOS no existiera, los jóvenes difícilmente se acercarían a hablar con otros profesionales de sus problemas, como demuestra el aumento de las consultas a medida que se conoce el servicio, subrayó Arévalo
El presupuesto para este año es de 120.000 mil euros e incidirá principalmente en hacer llegar la información y formación a las zonas rurales, núcleos en los que el acceso es más difícil que en las ciudades. También, a los colectivos con problemas de integración social con el fin de universalizar el servicio y que todos, vivan en donde vivan, puedan acceder.
Asimismo, está previsto potenciar las nuevas tecnologías y la publicación que refleja la evolución de las demandas juveniles que recibe el CIFOS.



