El Patronato del Parque Nacional ha aprobado dos proyectos para mejorar la situación del espacio protegido EL GOBIERNO REGIONAL Y EL MIMAN PRESENTARÁN ANTE LA UE UN PROYECTO DE PROTECCIÓN Y MEJORA DE LAS TABLAS DE DAIMIEL
El Gobierno regional y el Ministerio de Medio Ambiente se han comprometido a encargar un informe sobre la situación de la cuenca alta del Guadiana y del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel a expertos independientes de ambas administraciones, con el fin de presentar un programa a la Comisión Europea para la ejecución de proyectos de protección medioambiental y de mejora del espacio natural, similares a las actuaciones que se aprobaron para el Parque Nacional de Doñana con el apoyo comunitario.
El 31 de marzo es la fecha fijada para que cada parte proponga a los expertos que participarán en la iniciativa.
Además de esta decisión, el Pleno del Patronato del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, que se ha reunido hoy, ha aprobado dos proyectos. El primero consiste en instalar una compuerta en la presa de Molemocho que permita al agua remontar el cauce cuando haya una inundación superior a lo debido. Será responsabilidad del Parque, y no de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, determinar cuando se produce ese exceso de nivel.
El segundo proyecto consiste en instalar pequeñas presas aguas abajo con el objetivo de dar mayor lentitud al río y facilitar el aprovechamiento de los recursos. La Confederación Hidrográfica del Guadiana acometerá un proyecto de restauración del cauce con la supervisión del Patronato. Con esta finalidad se iniciarán estudios para devolver el río a la anchura que tenía antes del encauzamiento, lo que servirá para favorecer la recarga del Acuífero.
Aunque no estaban en el orden del día, se han analizado también los proyectos de recrecimiento de la presa del Morenillo y el allanamiento del terreno, aguas arriba, para favorecer la filtración. El Patronato no se ha mostrado favorable a este proyecto, sobre todo en el caso de la presa, porque se valora que el aumento de inundación del parque puede tener efectos negativos en la flora y provocar dificultades de nidificación para las aves.
Las Tablas de Daimiel tienen en la actualidad 1.200 hectáreas encharcadas, lo que unido al caudal del río Cigüela, 600 litros por segundo, aporta una buena perspectiva sobre la situación del Parque Nacional en la próxima primavera.



