Se trata de un estudio novedoso en España, ya que ninguno anterior muestra evidencia de la existencia de un informe normalizado de continuidad de cuidados a nivel nacional.
Un grupo de profesionales del Complejo Hospitalario de Toledo, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), va a desarrollar a lo largo de los próximos quince meses un estudio sobre el estado actual de la continuidad y coordinación interniveles de los cuidados de enfermería en los centros sanitarios públicos, tanto de Atención Primaria como Especializada, de todo el territorio nacional.
Para llevar a cabo este proyecto el hospital toledano ha obtenido una ayuda económica del Programa de Promoción y Fomento de la Investigación Biomédica y en Ciencias de la Salud del Instituto de la Salud Carlos III, concretamente, dentro del programa denominado Valoración de intervenciones de enfermería en diferentes poblaciones y niveles asistenciales.
La coordinación entre niveles asistenciales radica en la prestación de una asistencia integral y continuada al ciudadano, lo que implica una continuidad en los cuidados de enfermería. La herramienta para conseguir este objetivo es el informe de enfermería al alta (IEA), que ha de entenderse como una prescripción propia de una profesión cualificada para el mejor resultado de las acciones de enfermería y, por lo tanto, ha de superar el mero concepto de recomendación, sugerencia o simple consejo.
El objetivo principal de este estudio es identificar las diferentes herramientas de comunicación interniveles existentes en la red sanitaria del territorio nacional encaminadas a optimizar la continuidad de los cuidados de enfermería. Asimismo, pretende describir la situación actual de la coordinación de la continuidad de estos cuidados y determinar si se utiliza el informe de enfermería al alta con todos los pacientes o si se manejan criterios de inclusión para los que se considera necesario la transmisión de información.
Otro de los objetivos específicos es determinar los centros de atención especializada y primaria en los que el informe de enfermería al alta forma parte de la documentación de la historia clínica del paciente/usuario, así como su regulación por parte de la comunidad autónoma o del centro. También se analizarán los canales habituales de comunicación para la transmisión de esta información (soporte papel, electrónico, fax, presencia física, etc.)
Además, el estudio intentará identificar si se tiene en cuenta al ciudadano para la adaptación de las recomendaciones del autocuidado al alta a su idioma, lengua o dialecto. También analizará la información que incluye dirigida al profesional, teniendo en cuenta el código de elaboración del mensaje.
Para poder desarrollar este proyecto, sus autores, los enfermeros Juan Carlos Rubio Sevilla, José Miguel Álvarez Moya e Isabel Rubio Gómez, esperan contar con la colaboración de todas las Direcciones de Enfermería de los centros sanitarios públicos del territorio nacional, a quienes enviarán un cuestionario. Una vez recibidas todas las encuestas, realizarán un análisis estadístico y redactarán un informe final.
Se trata de un estudio novedoso en España ya que hasta el momento no existe ningún informe normalizado de continuidad de cuidados a nivel nacional. La diversa bibliografía existente no muestra evidencia del número de centros de atención sanitaria que realiza estos informes de continuidad y a su vez si los que lo realizan incluyen un lenguaje unificado de la información, si están regulados y aprobados por los órganos colegiados pertinentes, cuáles son los canales de transmisión que utilizan y qué información incluyen para el ciudadano que ha requerido actuación sanitaria y para el profesional que posteriormente va a continuar con la atención.