Entre las provincias de Ciudad Real y Albacete, en plena llanura manchega, surge este espacio natural inmortalizado por Don Quijote. Son un total de 15 lagunas freáticas a lo largo de 25 kilómetros, formando cascadas y torrentes, constituyen el Parque Natural de las lagunas de Ruidera.
Los afluentes que recibe en
este tramo son, por la margen izquierda, el Jabalón, que tiene su nacimiento en
el Campo de Montiel. Su amplio valle sólo se estrecha cerca de la
desembocadura, después de atravesar el Campo de Calatrava. También por la margen
izquierda recibe el Tirteafuera, que nace en la Sierra de Calatrava y desemboca
en el Guadiana después de formar numerosos meandros. Toma dirección noroeste y
recibe por la margen derecha al Bullaque que recoge junto con su afluente, el
Milagro, los derrames de los Montes de Toledo, pasa por Retuerta, desemboca en
el Guadiana cerca de Luciana y es represado en el Embalse de la Torre de Abraham
(57 hm3). Ya en Extremadura recibe al Estena nacido también en el interior de
los Montes de Toledo, en el Macizo de Rocigalgo a casi 1.300 metros de altitud.

Ocupa una superficie de 15.652 km2, es decir un 20% de la Región. Es considerado como el más castellano-manchego de los grandes ríos peninsulares ya que más del 70% de su cuenca vertiente está ocupada por las provincias de Albacete y Cuenca y un 80% de las aportaciones hídricas recibidas por el río se generan dentro de ésta región. El Júcar, en su origen, era un río ajeno a la Meseta pero con el hundimiento del arco valenciano, aumentó su capacidad de erosión remontante, debido al descenso de su nivel de base, con lo cual pudo capturar ríos manchegos procedentes de la serranía de Cuenca que con anterioridad tenían su desembocadura en el Atlántico.
De esta manera se introdujo como río en parte meseteño modelando intensamente el territorio castellano-manchego. Nace en la provincia de Cuenca, en el Cerro de San Felipe a 1.560 metros de altitud. El nacimiento, llamado Ojos de Valdeminguete está situado en los Montes Universales en los que también tiene su origen su afluente, el Cabriel.
La vegetación está compuesta de encinares, olmos y álamos y otras especies de árboles y un denso matorral. En cuanto a la fauna, merecen especial atención las aves acuáticas como el pato colorado, el ánade real o la focha común, las rapaces como el aguilucho lagunero, los anfibios, avutardas y sisones. En el Parque además de agradables paseos y excursiones a pie o en bicicleta, pueden practicarse deportes acuáticos como la natación, el piragüismo o la vela.